20 abr 2026

Los trips depredadores ofrecen excelentes resultados en Florein Gerbera

Gerbera

Gerbera

El cultivo de gerbera se presta bien al control biológico. Las flores se cosechan, mientras que las hojas sirven durante tres años como planta huésped para los enemigos naturales. Pero, ¿qué hacer cuando una plaga amenaza con descontrolarse? El año pasado, Jelle Zwemstra, responsable de cultivo en Florein Gerbera, tuvo que decidir: intervenir químicamente o invertir en trips depredadores para frenar un brote de Echinothrips.

La elección recayó en el enemigo natural Franklinothrips vespiformis, es decir, el trips depredador. Con el tiempo, quedó claro que fue la decisión correcta. En las instalaciones de Naaldwijk (Países Bajos), Zwemstra explica el proceso junto con Gert-Jan de Vast y Koen Merkus, de Biobest. De Vast es asesor de control biológico en Biobest. Merkus trabaja a escala internacional para la empresa y comparte con todos los asesores de Biobest la experiencia obtenida en la investigación.

Mallas contra las polillas

Cada vez más agriculltores de gerbera recurren a la protección biológica de cultivos. Por un lado, porque encaja en la tendencia hacia un cultivo cada vez más sostenible. Por otro, porque las posibilidades de intervenir químicamente son cada vez más limitadas. «Cultivar de forma totalmente biológica no es sencillo», afirma Zwemstra. «La gerbera es, sin embargo, uno de los cultivos que ya está bastante avanzado. Todo gira en torno al equilibrio biológico. La ventaja de la gerbera es que solo se cosechan las flores y las hojas permanecen en el invernadero. Además, no se puede prescindir de las mallas en las ventanas de ventilación. Son esenciales para mantener fuera a las polillas. Si una vez entran, aparecen orugas, con el consiguiente riesgo de que haya que intervenir químicamente. Cada vez salen más soluciones verdes al mercado. Pero son menos potentes que los productos químicos de amplio espectro y, por eso, hay que aplicarlas con mayor frecuencia. Nuestro objetivo es alterar lo menos posible el equilibrio biológico que ya se ha creado, incluso cuando sea necesario intervenir químicamente.»

La población de chinches depredadoras crece lentamente

En el cultivo de gerbera se utiliza con frecuencia la chinche depredadora Dicyphus errans. «Este omnívoro es utilizado por muchos agricultores de gerbera contra una amplia gama de plagas», explica De Vast. «La población de esta chinche se desarrolla con la ayuda de plantas reservorio y a menudo se necesitan varios meses hasta que se distribuye por todo el invernadero. En 2024, Florein Gerbera detectó los primeros Echinothrips (Echinothrips americanus) en uno de sus compartimentos. Esta especie de trips, más grande y más peluda, se defiende bien y por eso resulta difícil de controlar únicamente con ácaros depredadores. En ese momento, junto con Biobest, realizamos un ensayo localizado allí donde encontrábamos un foco, utilizando el trips depredador Vespiformis-System (Franklinothrips vespiformis). Vimos que este trips depredador tenía claramente potencial», afirma Zwemstra. La plaga no se siguió extendiendo. Hasta la primavera de 2025.

Trips depredadores o intervención química?

En abril de 2025, Zwemstra observó un fuerte aumento repentino de Echinothrips en otro compartimento. Estas plantas se habían plantado a mediados de 2024 y habían pasado el invierno bajo manejo totalmente biológico. Echinothrips estaba presente en todo el compartimento. Una fuerte infestación de este trips provoca que las hojas de algunas plantas se vuelvan totalmente grises, con la consiguiente pérdida de producción. «En consulta con mi asesor, Wouter Mooij, de Mooij Gewasbescherming, tuve que valorar si intervenir químicamente o apostar por completo por el trips depredador vespiformis. No fue una decisión fácil. Soltar trips depredadores en toda la superficie suponía una inversión importante, pero intervenir químicamente alteraría todo el equilibrio biológico. Como consecuencia, otras plagas como la mosca blanca y la araña roja volverían a aparecer. Y Dicyphus también se alimenta con gusto de ellas.» La elección fue apostar por el trips depredador. «Y funcionó al cien por cien. Viéndolo con perspectiva, tomamos la decisión correcta.»

Hasta 2024, el trips depredador vespiformis se comercializaba sobre todo como un producto de nicho. «Como cada vez detectamos más especies invasoras de trips, en Biobest hemos decidido criar este trips depredador nosotros mismos a gran escala», explica Merkus. La siguiente pregunta era cuántos individuos había que introducir para controlar Echinothrips. De común acuerdo, se decidió realizar primero tres introducciones en toda la superficie entre principios de abril y finales de junio, y entre medias hacer refuerzos semanales en los focos. El número de individuos que debe introducirse depende de la gravedad de la infestación y se determina en cada caso.

«En este caso, el uso de trips depredadores dio un resultado muy positivo. Echinothrips está prácticamente eliminado y eso dio tiempo a Dicyphus para desarrollar una población en el invernadero. Ese era el objetivo final. En este momento, la chinche depredadora ya se ha extendido por todo el invernadero. Ahora Dicyphus mantiene bajo control la mayoría de las plagas, incluido Echinothrips. Tras la desaparición de Echinothrips, la población de vespiformis cayó con fuerza. Aun así, esta semana todavía encontramos un individuo en un pequeño foco de Echinothrips», señala De Vast.

Mata de cereal con pulgón

Zwemstra se muestra satisfecho de haber adquirido ya en 2024 experiencia con el uso del trips depredador vespiformis. «El hecho de haber comprobado antes que funcionaba bien de forma localizada nos dio confianza en un buen resultado.» Florein Gerbera está a la vanguardia en lo que se refiere a pilotos de nuevos desarrollos. Actualmente se está llevando a cabo una prueba con matas (plantas) de cereal con pulgón, que ayuda a desarrollar una población de crisopas y avispas parasitoides. Porque el control biológico del pulgón sigue siendo un gran reto en el cultivo de gerbera. «Las avispas parasitoides se desarrollan en la mata de cereal y luego se dispersan por el invernadero para combatir los pulgones. Nos gusta participar en ensayos. Solo de esa manera podemos seguir desarrollándonos como sector y avanzar en el enfoque biológico.» Al mismo tiempo, Zwemstra subraya la importancia de contar con soluciones químicas como respaldo para poder intervenir cuando sea necesario.

Florein Gerbera cultiva gerberas de flor grande y minigerberas en dos ubicaciones de Naaldwijk (Países Bajos), con una superficie total de 3,5 hectáreas. El uso del control biológico encaja con la filosofía de la empresa de trabajar de la forma más sostenible posible. Pero la atención a la sostenibilidad va más allá. Se han instalado paneles solares y se utiliza iluminación LED de una media de 240 mmol. Esto permite suministrar durante todo el año casi cuarenta variedades de gerbera. Los invernaderos cuentan con certificación Green Label y tres pantallas térmicas garantizan un ahorro energético óptimo y evitan la emisión de luz. El aire del invernadero se deshumidifica con sistemas DryGair y el agua de drenaje se desinfecta mediante ultrafiltración.